Tengo que hacerlo. Se acabó, se acabó. Hoy es el día en el que pondré fin a todo esto, ya basta de tanta tortura. Hoy, daré paz a mis pensamientos, me daré un respiro eterno. Tengo que hacerlo. Voy a saltar. Sin pensarlo más, voy a saltar. Tengo que hacerlo. No puedo más-cobarde-. ¡Basta! Se acabaron más mentiras, las caretas, los días así. Tengo que hacerlo. Dejo atrás mucho que he soportado, pero lo voy a hacer. Tengo que hacerlo. Es un institnto, que me llama, que me impulsa a lanzarme de lleno al vacio. Ese vacío que tanto tiempo llevo esperando. Y esta vez si. Voy a hacerlo. Tengo que hacerlo. Lo haré, y después sentir volver a nacer, resucitar. Durante la caida sentiré como en muchos de mis sueños que se para el tiempo una milésima de segundo, y después, muy despacio, mi pecho se irá hinchando, poco a poco. Y sentiré de golpe paz. Paz. Silencio. Tranquilidad. Libertad. Pero sobretodo, paz. Dejaré de escuchar mis pensamientos cada segundo- cobarde, ¡Cobarde!- Tengo que hacerlo. Voy a hacerlo. Voy a decirte por fin que te quiero.
domingo, 14 de octubre de 2012
jueves, 4 de octubre de 2012
Un pequeño sorbo al vaso caliente; las nueve.
Déjame pensar un instante en la última vez, y entonces recordaré que no existe, que me invento esa "última vez". Y es que no existe la última vez que te miré a los ojos y no vi otra cosa que no fuese vacío, infinidad. Ni última, ni primera. Y decides, y te equivocas, y al pensarlo te da rabia no haberlo pensado más antes. Y vuelves a tropezar con esa puta piedra, le das una patada. Pero volverá, "la última vez" volvió, estaba ahí. Te sientas a esperar, como siempre, a que vuelva, aun que sabes que si no te levantas no te vas a volver a tropezar. Pero aún así esperas paciente, por decirlo de alguna manera claro. Te hipnotiza el jodido "tic tac" del reloj imaginario, y esperas.. y esperas... a que vuelva. Roza como flecha el pensamiento. Sigues esperando. Duele esperar ¿sabes? Tic. Tac. El puto tiempo, tanto lento tanto rápido cuando quiere. Tic Tac. Y sigues sin hablar, háblame, dime algo. Tic tac.
Y es que cada uno decide como invertir su propio tiempo. Lo malo es que yo quiero invertirlo siempre en ti.
martes, 28 de agosto de 2012
Estás
Te veo en sus ojos reflejada. Cada vez que la veo, un cálido
recuerdo me abraza, una poderosa sensación que consigue derrumbarme. No estás,
eso lo sé. Pero no puedo evitar revivir en ella tus recuerdos. Vives anclada en
ella, en mí y en todos al mismo tiempo. Vacio, oscuro vacio repleto de la
inmensa nada. Y duele, y pasan los minutos echándote de menos. Y llueve, tanto
que casi no puedo ver el cielo aún nublado. Y digo ahora lo mucho que te quiero.
Y la falta que me haces. Y que cada vez que la veo, siento que me miras a
través de sus ojos. Y te quiero.
sábado, 25 de agosto de 2012
Si. Y no.
Rodaba cuesta abajo por la colina
de detrás de casa. El roce de la hierba y del rocío de madrugada era agradable
contra mi piel. Era como volver a nacer y ver por primera vez los ojos de tu
madre. Era como caer en forma de lluvia una tarde de verano. No sé si lo describo bien, pero era una
sensación como nueva, aun que no lo fuese. Era revitalizante y feliz. Si, feliz.
Esa era lo que me producía, felicidad. Un fuerte torrente de energía choco
contra mi pecho convirtiéndome en millones de carcajadas que rompían el
silencio del crepúsculo. Me importaba bien poco lo demás, estaba feliz. Que
recuerdos. Subía, y rodaba. Estallando una y otra vez en dulzura. Y subía, y
rodaba. Hasta que deje de subir. Me quedé bajo, y dejó de amanecer.
viernes, 17 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
El amor no está en los ojos, sino en el corazón, ni en las
palabras, sino en el aire que compartimos al respirar. El amor esta en tu interior, y no en esa capa
exterior que no nos acompañará toda la vida. Estamos componiendo, ensayando
para luego improvisar. Y aquí estamos, en mitad de un escenario, siendo
protagonistas de nuestra propia vida, sin saber que personajes meter en nuestra
obra. Y se baja el telón. Terminó la función. Y ahora no puede parar de llover,
estaba escrito en nuestro guión. Ando, ando y ando, ¿y qué sigo encontrándome?
Los mismos charcos de agua en los que se derraman por mis ojos, en los que están
tu reflejo. Lo necesitamos, todos. Necesito, un final. No me sirven los
continuará. Con seguridad, necesito saber que vas a estar. Conviértete en el
último punto de ésta historia.
jueves, 28 de junio de 2012
Crece
Cuando somos más jóvenes no nos damos cuenta, pero si te
sientas a mirar el cielo nocturno en el banco de un parque, te pasará como a mí.
El cielo dejará de parecerte tan infinito, y te fijarás más en los pequeños detalles
reales. Se terminarán las pequeñas ilusiones, despídete de los dientes de león,
de las estrellas fugaces que ahora se convierten en fuegos artificiales. Y
sobre todo, no te esperes ningún tren que coger a punto de partir, y mucho
menos un avión. Adiós a las películas, ahora debes mirar a tus pies, y ver el
suelo que pisas, repleto de cristales y colillas. Suciedad. Pero no todo es tan
horrible, siempre queda un buen libro, siempre y cuando no lo cojas de
historias imposibles. Ahora, es cuando te das cuenta que el tiempo pasa para
todos, incluso para ti.
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